Testea tus diseños basados en MEMS para detectar fallos de hardware
Jueves, Junio 10th, 2010La inspección interna no destructiva de sistemas microelectromécanicos (MEMS) a través de grupos de micro imágenes acústicas es muy útil en la búsqueda, caracterización y eliminación de anomalías y defectos.
Durante el desarrollo de un producto, la inspección acústica es de gran ayuda a la hora de modificar procesos para evitar posibles defectos. Durante la producción, la inspección acústica permite localizar los puntos de rechazo y detectar la deriva del proceso.

El transductor ultrasónico que escanea los circuitos envía ultrasonidos UHF a la superficie y registra los ecos que devuelve. Cada pulso de un eco ocurre miles de veces por segundo a medida que el transductor se mueve por la superficie. Cada escaneo de coordenadas x-y produce un pixel en la imagen acústica, que en la resolución utilizada para circuitos MEMS, supone millones de píxeles.

Debido a la creciente importancia de las aplicaciones que utilizan software embebido, y el relativamente pequeño numero de programadores capacitados y con experiencia, son los mismos expertos los que llevan a cabo el desarrollo aunque se trate de un amplio espectro de industrias.
Las plataformas de múltiples núcleos han encontrado su hueco en los sistemas integrados en el ámbito del entretenimiento y la comunicación, sobre todo gracias a su potencia de cálculo, flexibilidad y eficiencia energética. Sin embargo, las aplicaciones de mapeo en estos sistemas sigue siendo un desafío costoso, lento y propenso a dar errores.
¿Puede una organización grande adoptar métodos ágiles de desarrollo de software cuando la organización tiene la idea de que no todos los proyectos deben ser ágiles? En otras palabras, ¿puede haber una mezcla de proyectos tipo cascada y proyectos ágiles en la misma organización? La respuesta corta es sí, sin embargo hay un costo que se debe pagar por esta convivencia.
La pregunta “¿qué son los sistemas embebidos?” nos persigue en el día a día, incluso a aquellos que están inmersos en la tecnología más avanzada. A veces es más sencillo plantear la pregunta al revés: “¿es posible un mundo sin tecnología embebida?”. Probablemente, no. Si así fuera, tendríamos que vivir sin ordenadores, aviones, coches, teléfonos móviles, Internet y un sinfín de cosas más.
La virtualización, un concepto fundamental en la informática y las empresas del mundo de las nuevas tecnologías, ha dejado de ser una tecnología restringida a los grandes centros de informática y los entornos de negocios. Los programadores y desarrolladores de sistemas embebidos confían cada vez más en las técnicas de virtualización, enfrentados a la obligación de establecer comunicaciones entre empresas de informática y de integrar complejos entornos de procesamiento.
Cuando un desarrollador de software se hace con un compilador, es primordial tener en cuenta la calidad del código producido por el compilador. Sin embargo, otras características que no están requeridas por la descripción del lenguaje ANSI (que se adaptan a las necesidades de los desarrolladores de software embebido) pueden hacer que el trabajo del desarrollador sea más sencillo de mantener.
El tema de la codificación de los estándares es algo muy recurrente entre desarrolladores de software, cuyas opiniones divergentes plantean cuestiones que van desde por qué necesitamos estas restricciones a cómo podríamos trabajar sin ellas.